La Casa de Gaia, Nuestro Hogar

Gaia

La palabra GAIA se refiere al planeta tierra, visto como un ser vivo. En la antigüedad, los griegos llamaban Gaia a la diosa de la naturaleza. Es análoga a la Pacha Mama latinoamericana, la gran deidad Madre Tierra llamada así entre los pueblos indígenas de los Andes Centrales.

Hemos llamado la sede de nuestra ONG: “Casa de Gaia” porque sentimos realmente que el planeta Tierra es nuestro hogar y el de todos, no pertenece a nadie. Es una gran ilusión creer que somos dueños de la Tierra o de la Vida. En la Casa de Gaia, aprendemos a vivir de una forma nueva, con un sentimiento profundo de no-posesión. Aprendemos a usar y compartir el lugar y sus recursos, con cariño, cuidado y en su justa medida.

Gaia, Nuestro Hogar
Tu hogar es el mundo,
tu techo las estrellas,
y tus hermanos todos los hombres.
Tu lenguaje es el Amor.

(Cayetano Arroyo)

Un lugar de encuentros

La Casa de Gaia es una finca de 2500 metros cuadrados ubicada a unos 15 kilómetros al sur de Sevilla. Se encuentra en los límites de las zonas urbanas de Sevilla, sus pueblos aledaños, y zonas naturales, campos, arrozales y bosques de pinos, el río Guadalquivir y el parque natural Doñana.

La finca tiene áreas muy diversas, con muchas utilidades. Se compone de una casa principal, varias viviendas independientes y zonas comunes como piscina, perrera, huerto y zonas verdes. Es un lugar multifuncional, un lugar vivo, que se adapta a las necesidades del proyecto: humanizar a los seres humanos. Entre los miembros del equipo, y gracias a la ayuda de voluntarios, amigos y colaboradores, estamos desarrollando varias actividades y servicios, en realidad interconectados:

  • Actividades de formación, las que más nos importan. Como lo detallamos ampliamente en la sección Escuela de la Vida, recibimos aquí a los interesados en participar en cursos y talleres, hacer ayunos, sanarse, descansar o vivir una temporada, e investigando, en una atmósfera de Paz y Libertad, lo que somos realmente, y quizás encontrarnos con lo que es la Vida.
  • Desarrollo y cuidado de la granja, animales, huertos y árboles frutales.
  • Mejora y mantenimiento de las instalaciones.
  • Reciclaje de objetos y muebles de segunda mano y creación de un mercadillo.
  • Alquiler de la casa y los apartamentos para los interesados en el turismo rural.
  • ¿Solo?
    Solo, cansado y con miedo,
    buscando el rostro de Dios,
    camina por el desierto
    en silencio, ya sin voz.
    Es una sombra que pasa
    entre arbustos y dunas.
    De día pregunta al sol
    y por la noche a la luna:
    ¿DÓNDE ESTÁ EL MONTE DE DIOS?

    (Nicolás Caballero)